Y en cuanto el cielo, descubra que no lo amas
y en cuanto se nuble aquella flor desesperada,
la noche tibia será la más fria y la desgarrada rabia invadirá tu corazón.
Y yo diré que esto vale la pena, y que la mañana en poco vendrá
y mentiré a la misma ensimismada,y no me quedarán más que un par de
y.